Empleabilidad

Tu carrera, ¿la haces o te la hacen?

Tu carrera, ¿la haces o te la hacen?

Es muy usual que al inicio de un proceso de orientación profesional surja el concepto de carrera como un concepto abstracto, una meta inalcanzable y que es imposible controlar, algo que depende de circunstancias externas, etc. El concepto suena a recurrente, a tópico, a etéreo cuando en realidad se trata de un proceso que debe de ser conducido correctamente y que, como en todas las cosas de la vida, es posible manejar con éxito, si se tiene una meta alcanzable, coherente con nuestras propias capacidades y estamos dispuestos a luchar por ella.

Aunque es evidente que hoy, el concepto de carrera profesional, no tiene los mismos atributos que hace 20 años, (todavía recuerdo el tiempo en el que el concepto de “planes de carrera” era una de las bases fundamentales de la gestión de RRHH), sigo pensando que es posible gestionarla, aunque sea bajo criterios y fundamentos más adaptados a la actual realidad del mercado de trabajo.

Muchos directivos y profesionales no son conscientes de que pueden utilizar en la gestión de su carrera los mismos principios, estrategias y herramientas que están empleando en sus actividades organizativas. Y que, de esta manera, haciendo un uso adecuado de sus recursos tarde o temprano acaban alcanzando los retornos esperados. He aquí algunos de los elementos que pueden ayudarte a gestionar con éxito tu carrera profesional.

La carrera dura toda la vida. Este es un proceso de largo recorrido con sus etapas, sus errores y aciertos. Es conveniente que ni las prisas ni la falta de análisis y reflexión nos cieguen porque lo importante es la actitud de aprendizaje permanente e ir disfrutando en el camino. Y habrá siempre dificultades, tengámoslo presente.

La carrera es nuestra responsabilidad. Nadie nos va a desbrozar el camino. Tú trazas el camino, lo preparas y comienzas a andar. Aunque es positivo tener un mentor en las primeras fases de la carrera finalmente el único responsable eres tú, aunque puedas y debas pedir que colabore contigo la organización de la que formas parte.

La carrera es un proceso definido y estructurado. Dicho de otra manera no se improvisa. Precisa análisis, establecimiento de objetivos, validación de los resultados etc. Aunque puede verse impactada por las circunstancias, la suerte etc, siempre es importante asumir el control de la misma.

El proceso se verá seguro influido por variables externas. Algunas predecibles y controlables y otras totalmente incontrolables. Sin embargo hay que estar atento. La suerte siempre llega cuando se está atento y preparado para recibirla.

Construir nuestra carrera supone en todo caso:.

1.- Saber lo que queremos. Y esto se resume en establecer metas, en definir escenarios, en escribir nuestra carta a los Reyes Magos  aunque cada meta tiene que tener un plan de acción y además ser realista, mensurable, alcanzable, definida en el tiempo y sostenible por nuestro entorno vital, personal y familiar.

2.- Medir los avances. Las metas  y los planes hay que seguirlos y para ello precisamos indicadores y precisan revisiones periódicas.

3.- Revisar permanentemente el proceso. Como su duración es dilatada nos encontraremos con que nosotros y nuestro entorno cambian lo que nos obliga a redefinir y hacer ajustes en los objetivos y en las acciones a implementar.  Además siendo conscientes de que todo cambia  nos aparecerán nuevas metas y proyectos que enriquecerán nuestro camino y estaremos preparados para coger al vuelo las oportunidades que se presenten.

Los tiempos en los que los profesionales y directivos cedían a sus organizaciones la dirección de sus “carreras” han terminado. Aunque la incertidumbre es la clave básica de la situación económica, sigue siendo clave en las actuales circunstancias para el desarrollo de una carrera profesional, disponer de objetivos claramente definidos adecuados a nuestras capacidades y competencias, una motivación adecuada y una planificación de acciones para su consecución unida a unas dosis de flexibilidad para aceptar los cambios.

Os dejo un enlace a un video para que reflexionéis: http://www.youtube.com/watch?v=ML1Xq8cv0y4

Siempre es mejor actuar que simplemente dejarse llevar. Muy a menudo resulta que desarrollamos acciones sin tomar en cuenta ni nuestras capacidades, ni nuestras motivaciones ni la situación del mercado de trabajo. Muchas veces resulta que el fracaso de una carrera profesional se fundamenta en haber aceptado cambios profesionales que nunca deberíamos de haber realizado, en decisiones erróneas, en la falta de un mentor en las primeras fases del desarrollo etc.

Recordemos: La suerte llega cuando se está atento y preparado para recibirla.

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